sábado, 29 de octubre de 2016

Galletas esqueleto para halloween (sabor chocolate)

Hoy ha sido uno de esos días reposteros en los que todo te sale mal. Empecé la mañana preparando un bizcocho de calabaza asada con pepitas de chocolate, todo iba perfectamente hasta que llegó el momento de desmoldar, mira que me joroba que se me vaya todo al garete por este tema, pues nada, no pudo ser, medio bizcocho pegado, eso si, estaba increíble. Afortunadamente todavía me queda calabaza asada para un segundo intento. Y las galletas esqueleto, eran mi segunda receta, todo iba bien hasta que me di cuenta que olía a quemado, efectivamente la primera hornada quemada, la segunda y tercera ya salieron mejor. Empecé haciendo una especie de esqueleto, el cráneo se me resiste, nunca había decorado galletas con textura, no había forma de que quedará como yo quería, terminé haciendo momias. Y al final no pensaba subir nada, pero digo bueno, aunque no haya salido como a mi me gustaría, lo mismo hay alguien a la que si le gusta, por cierto que de sabor están perfectas. Pues por todos ellos, aquí tenéis las galletas que iban para esqueleto y se quedaron en momia. Hasta pronto...






Ingredientes:

-250 gr.  Harina de trigo
-125 gr. Mantequilla sin sal
-125 gr. Azucar moreno
-1 huevo M
-50 gr. chocolate en polvo puro Valor
-Esencia de vainilla

Decoración:

-100 gr. Azúcar glass
-2 cucharaditas de agua y un poco más

Receta:

Precalentamos el horno 170°C. En un bol batimos la mantequilla con el azúcar y la esencia de vainilla, hasta que se integren bien. Echamos el huevo y volvemos a batir. Tamizamos la harina con el Cacao y batimos hasta integrar (en este paso cuando ya no se pueda batir, con las manos Limpias terminaremos de amasar la mezcla. Sobre 2 papeles de horno, estiramos la masa con un rodillo hasta dejar un grosor de unos 4 milimetros aproximadamente. Vamos cortando las galletas. Las Horneamos de 8 a 10 minutos  (en mi caso 8 minutos). Con mi cortador salieron unas 20 galletas. Dejamos enfriar sobre una rejilla. Para decorarlas, mezclamos el azúcar glass con el agua, si es necesario echaremos un poquito más de agua, poco a poco hasta obtener una pasta similar a la textura de una pasta de dientes. La metemos en una manga pastelera desechable, le cortamos la punta, y vamos decorando cómo se indica en las fotos. Dejamos secar y nos las comemos.

-Detalles de la receta:

Mis hijos y sobrinos se las han comido en un santiamén. Están deliciosas.