lunes, 12 de diciembre de 2011

Bollitos dulces con pepitas de chocolate


Esta masa tiene que crecer...

Amasando...

Con las pepitas en la masa...

Bañaditos en leche...

En la rejilla...

Ya están fríos, que monos...


Blanditos, blanditos...

Para hacer esta receta necesitamos:

1 Paquetito de levadura fresca (en el Mercadona lo venden en paquetitos de 2)
55 g De azúcar
250 g De harina de fuerza
125 ml de leche del tiempo
1 pizca de sal
1/2 vaso de leche para pintar los bollitos
Pepitas de chocolate (yo las compro en mercadona)
1/2 cucharada de azúcar vainillado
25 g de mantequilla a temperatura ambiente (pomada)

Receta:

En un bol, desmenuzamos la levadura fresca con la leche, incorporamos la mantequilla y mezcla. A continuación echamos el azúcar y el azúcar vainillado, seguir mezclando, para finalizar echamos la harina y la pizca de sal, mezclar hasta que sobre la cuchara y nos toque meter la mano en la masa, para ello espolvoreamos la mesa de trabajo y amasamos bien todo hasta formar una bola. La ponemos en papel film asegurándonos de que no queda ninguna burbuja entra la masa y el film, todo lisito. La dejamos a temperatura ambiente durante 1 hora. Después de este tiempo, enharinamos la mesa de trabajo y estiramos la masa con un rodillo (o botella de cristal en su defecto), a continuación vamos repartiendo las pepitas por toda la masa, apretando cada una un poco para que penetre bien en la masa. Después enrollamos la masa y la vamos cortando en trozos lo suficientemente grandes como para hacer una bola con cada trozo. En la bandeja del horno colocamos papel vegetal y vamos colocando las bolas, las pintamos con leche y ponemos pepitas a cada una de ellas. Dejaremos reposar 1 hora y 1/2. Cuando falten 10 minutos, precalentamos el horno 200º. Antes de meter la bandeja en el horno, volvemos a pintar los bollitos con leche y ya podemos meterlos en el horno (un detalle que no se me olvide, poner la bandeja en la parte baja del horno, asi no se desharán las pepitas de fuera). En mi caso, a los 10 minutos ya estaban listos, ya estaban doraditos. Ponlos en una rejilla hasta que enfríen. Ya veréis que cosa más rica. ¡A comer!